lunes, 21 de noviembre de 2016

Sol de invierno

                                                                                                                                               Me he guardado un sol de invierno. Por si vuelves e irradias un calor deshecho con el dolor de los días en los que te abate el viento.                                                                               He guardado esa luz en mi pecho, esa que intenta ocultar como cosí los pedazos cuando decidiste alzarte hacia el anhelo. Y me he fugado pero no había caminos por donde componer nuevos desenfrenos.                                                                                              En invierno el frío nos consume como un veneno, por eso; me acuerdo de lo que era arder en sentimientos y querer cambiarte sin el más mínimo derecho. 
Me ruge un miedo con un fracaso pleno. No entonar que no seremos, no esperar que se hilvanen los sueños, no ni nunca, no, por necios. 
Y, ¿quién teje los nudos que no ceden ni con nuevos deseos? ¿Quién me trae las flores cuando las calles portan un semblante de hielo?

lunes, 10 de octubre de 2016

Lazos rotos.

5/9/16
Y me perdí como se pierde una amapola entre la brisa de las horas y el cantar del atardecer.
Ya comprendí que la vida me cuesta tanto como aporta.
No sé escribir si no es con losas de un amor que está entre el redil.
Los sentimientos son anzuelos engarzados en pequeños títeres que se van desenmascarando cuando el teatro llega a su fin.
Ya ves, salí como ola brava de mi refugio.
Busqué tu luz como cobijo un vagabundo y me di cuenta de que todo está por venir.
Ya sonreí por darte la mano hasta el olvido donde reposan los antiguos conocidos y en mi memoria te arrinconé.
Sucede que con estas cosas quién no te quiere se cubre de palabras ociosas y enviste tu caridad.
No hay un amor sin pétalos de azucenas, no hay ser que merezca penas y no hay destino tan eficaz.
Así, hijo, cuenta los días con gotas de agua, aprende que todo no es como se amaña y una mañana está por salir.